Por qué tres fases y no una lista
Los requisitos de la primera fase no se compensan con puntos: sin la solvencia o la clasificación que exige el pliego, sin la habilitación o sin llegar al plazo, la oferta no llega a valorarse. Por eso un solo «No» ahí es el veredicto, diga lo que diga el resto.
La segunda fase pesa el triple porque es la que decide el contrato y la que menos se comprueba antes de escribir: dónde están los puntos, qué baja hace falta y quién lo tiene ahora. La tercera pesa el doble: un contrato que no deja margen al precio que gana, o que no puedes atender, es peor que no presentarse, y por eso un «No» al margen impide el «Adelante» aunque la puntuación lo alcance.
Es una criba orientativa con tus propias respuestas. No sustituye la lectura del pliego de cláusulas administrativas ni del de prescripciones técnicas, ni la comprobación de la solvencia y la clasificación que exige cada expediente. Para las cuentas de la fase 2 tienes el simulador de puntuación y la calculadora de baja temeraria; para la clasificación, qué clasificación necesito.
El método completo, fase por fase y con lo que piden de verdad los pliegos y lo que bajan los que ganan, está en la guía Go/No-Go en licitaciones públicas.